Inteligencia artificial, la tecnología que facilita nuestra vida diaria y no lo sabemos

Por: Abelardo Lara, Country Manager de Veeam en México

Las tecnologías están revolucionando todas las industrias, desde el comercio y la banca, hasta la manufactura y la ciencia. Innovaciones disruptivas como el Internet de las Cosas (IoT), Machine Learning, realidad virtual, movilidad, inteligencia artificial (IA), etcétera, toman ventaja de la nube, la alta disponibilidad (que ya es un “must” hoy en día) y la automatización, para llevar los negocios, transacciones e interacciones a otro nivel. Algo similar ocurre en el plano personal, con la diferencia de que a veces no somos conscientes de cómo las innovaciones agilizan y facilitan nuestra vida.

Si tienes un smartphone, PC, tablet o algún otro gadget; si usas Spotify, Netflix, Google, YouTube, o cualquier otra red social, cuando vas al súper e incluso si has tenido algún problema legal o de salud, la IA –y otras tecnologías disruptivas– ha sido parte cada vez más vital de tu experiencia.

Esto no hará sino avanzar. Conforme aumenta el uso de dispositivos conectados a internet y se perfeccionan las tecnologías de nube y algoritmos, la IA se alista más y más para revolucionar nuestras vidas. He aquí unos ejemplos de cómo lo está haciendo, o lo hará en el corto plazo:

Cuando usamos apps móviles, la inteligencia artificial y algoritmos de Machine Learning permiten que dichos servicios tengan presentes nuestras preferencias musicales, de comida a domicilio y en cuanto a series, películas, etcétera; nuestros destinos más frecuentes; los restaurantes, teatros y museos favoritos, así como cualquier hábito recurrente, para ayudarnos a elegir y tomar decisiones lo más rápido y eficientemente posible. Ah, y por supuesto, en cada pregunta para Siri, Alexa, o cualquier otro asistente personal basado en voz, estamos usando la IA.

En el hospital probablemente nuestros cuidados se apoyan en esta tecnología de alguna forma, o lo harán pronto. De hecho, de las diferentes industrias analizadas por SAS[1], el sector salud fue el mejor rankeado por los clientes, con 47% de respuestas a favor del uso de la IA para asistir en cirugías, y con 61% deseando que los médicos tomen en cuenta los datos obtenidos en sus wearables (como los Apple Watch o Fitbit), para recomendar estilos de vida más saludables.

En el camino, apps como Waze o Google Maps para analizar el tráfico y tener la mejor ruta posible, toman ventaja de la IA. Ésta también es la tecnología detrás de los vehículos autónomos, que no sólo hacen referencia a autos que se conducen solos sino a modelos de conducción más seguros y optimizados. Y en el terreno aéreo, la IA es responsable de la creación de aviones eléctricos (aún en planeación), los cuales ayudarán a reducir las emisiones de CO2.

En las vacaciones, los chatbots (programas informáticos con los que se conversa, y que operan mediante IA) ya son parte esencial de agencias de viajes, aerolíneas, hoteles y más, ayudando a resolver dudas y hacer reservaciones mientras se conforman perfiles de gustos que serán la base de futuras acciones comerciales de las compañías del sector turístico.

Cuando hacemos compras, cada vez más tiendas (tanto físicas como de e-commerce) están combinando la IA con IoT, robótica y realidad aumentada y virtual (AR y VR), para brindar a sus clientes una experiencia más personalizada y eficientar procesos. Quien prefiera el shopping desde casa, puede hacerlo: Deloitte[2] cita el ejemplo de Amazon Echo y Echo Dot, con los que sólo necesitas dar un simple comando de voz para comprar artículos, sin siquiera entrar a la tienda online de Amazon, además de que Walmart, The Home Depot y otros retailers ya se aliaron con Google para que eventualmente podamos hacer compras asistidas por voz usando Google Home.

Incluso la industria legal, históricamente entre las más alejadas de la transformación digital, ha ido adaptándose de forma lenta pero segura hacia esta nueva tendencia. Si bien muchos despachos aún lidian con infraestructuras de legado, hay una oleada de firmas que ya empezaron a redefinir la práctica a favor de sus clientes mediante automatización e IA, que aumentan su inteligencia basada en datos al mejorar la velocidad y eficiencia del análisis de documentos.

Los campos en los que la inteligencia artificial y otras tecnologías nos favorecen son interminables: para identificarnos mediante reconocimiento facial; en la creación de mejores programas educacionales y directamente en las aulas, para un mejor aprovechamiento de los alumnos; en la traducción automática en tiempo real; para la defensa de fronteras, etcétera. Lo que es mejor, no amenazan nuestras oportunidades en el campo laboral: el World Economic Forum[3]menciona que, mientras se espera que las máquinas y algoritmos desplacen 75 millones de trabajos en el mundo, para el 2022 las propias innovaciones tecnológicas crearán 133 millones de nuevos roles.

Los datos son el motor de todo este cúmulo de posibilidades. Según Domo[4], el año entrante por cada persona en el planeta se generarán 1.7 MB de datos al segundo. ¿Imaginas lo trascendental que es mantenerlos disponibles y seguros? Es por esto que una estrategia de Gestión de Datos en la Nube es vital, pues con ella las diferentes industrias que usan nuestros datos tienen total control de ellos, cuentan con respaldos inteligentes y eficientes, y sobre todo pueden explotarlos para hacerse de la inteligencia que requieren.

 

 

[1] “The doctor is in: Consumers are more comfortable with AI in healthcare than other industries, per a SAS survey”, SAS.

[2] “Las potencias globales del comercio detallista 2018”, Deloitte.

[3] “AI has the potential to enrich our lives in so many ways – if we use it properly”, World Economic Forum.

[4] “Data never sleeps 6.0”, Domo.

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